un servicio que crece

Por: Carlos Alberto uribe T | Médico urólogo, Jefe servicio urología

Más de dos décadas de historia, sumado a la tecnología y lo competente de su personal convierten a esta unidad en un referente de calidad entre los pacientes.

Establecer un servicio genuino de una especialidad cualquiera, implica para una institución tener el recurso humano y técnico durante las 24 horas del día para resolver los asuntos propios de esa disciplina, implica tener una historia, seleccionar adecuadamente el personal, rodearlo de las ayudas específicas que se recomiendan, ponerlo a interactuar con otras especialidades, proveer con los equipos apropiados, mantenerlos y actualizarlos cuando se requiera.

Existen servicios que por sus características son considerados de mediana y baja complejidad, y realizan lo que se conoce como segundo nivel de atención. Otros, por su parte, le apuntan a la alta complejidad, realizando tercer y cuarto nivel de atención en medicina. Para alcanzar este último es necesario, además de resolver los asuntos propios de la especialidad, tener recursos para encargarse de las sub-especialidades, un nivel más alto en la pirámide de atención y, quizás, el máximo al que se puede aspirar en nuestro país.

El servicio de urología del Hospital Pablo Tobón Uribe se acerca a los 50 años de historia ininterrumpida desde que se fundó con el inolvidable doctor Férez Raúl Flórez Silva. Desde ese tiempo se ha consolidado un equipo humano de valor enfocado a las subespecialidades de la urología:

- Oncología.

- Endourología y laparoscopia.

- Urología funcional.

- Urología reconstructiva.

- Medicina sexual.

Atención y formación de calidad

El Hospital en sí mismo es un complejo organismo donde se interactúa con otros servicios como cirugía, anestesia, radiología, infectología, cuidado crítico y radioterapia, apoyados por un competente equipo de enfermería y paramédico, que ha vivido el proceso de crecimiento de la urología durante tantos años y ha sido soporte fundamental para mejorar el qué hacer diario con los pacientes.

Por estas características especiales del Hospital Pablo Tobón Uribe, la docencia es algo fundamental y creciente. Es imposible encontrar un sitio donde un residente de urología se exponga mejor a los casos que posibilitan y validan su formación como futuro urólogo, por eso, en el Hospital esta actividad es incesante y quizás aumente aún más en los próximos años.

La mayor meta del servicio de urología es armonizar el crecimiento técnico y los adelantos científicos con la realidad del sistema de salud colombiano para lograr un servicio de excelencia.

El futuro es promisorio y brillante y el Hospital Pablo Tobón Uribe y su equipo de Urología trabajan cada día enfocados en este y en nuestros pacientes, nuestra prioridad