hígado en los niños

Por: Alfredo Santamaría Escobar | Médica pediatra hepatólogo y Patricia Ruiz | Médico hepatóloga pediatra

A este órgano pocas veces se le da el crédito que se merece y bastará con saber que, además de cumplir con múltiples funciones en el organismo, sigue trabajando aun en condiciones difíciles.

Increíble, así es el hígado. Un órgano que se destaca no solo por las funciones que realiza en el cuerpo sino porque lo hace de manera silenciosa. Como dato curioso se sabe que el hígado trabaja, incluso, cuando está enfermo y solo se detiene hasta que, definitivamente, no es capaz de realizar todas sus tareas. Por esta razón y a excepción de las alteraciones colestásicas, (las que ponen los ojos amarillos, la orina oscura y las evacuaciones blancas), las patologías del hígado no se conocen mucho, por lo que se corre el riesgo de un diagnostico tardío.

Por su parte, dadas las múltiples funciones del hígado también son muchas las complicaciones cuando no está sano, aquí algunas de ellas:

  1. CRECIMIENTO DEL HÍGADO O DEL HÍGADO Y DEL BAZO (niños "barrigones" sin que se acompañe de dolor). Entre las causas para que esto ocurra es que el hígado guarde azucares o grasas y no pueda liberarlas cuando el cuerpo las necesita. Lo que ocurre normalmente es que el hígado es una especie de fábrica que los almacena, los transforma, los produce y los libera a necesidad. El edema o hinchazón, principalmente, en el abdomen, lo que se conoce como hidropesia y los médicos llaman ascitis, se presenta cuando el hígado no es capaz de producir albumina, una proteína muy importante que evita que los líquidos del cuerpo se salgan de los vasos sanguíneos y pasen a otros tejidos.
  2. CAMBIOS EN EL COMPORTAMIENTO COMO IRRITABILIDAD Y LLANTO INCONSOLABLE debido al aumento del amonio. Este último es un producto del metabolismo de las proteínas que el hígado transforma y elimina por la orina, pero que al acumularse puede llegar al cerebro y causar edema provocando cambios del comportamiento, pérdida del conocimiento, convulsiones e incluso, la muerte.
  3. DESNUTRICIÓN POR DEFICIENCIA EN LA ABSORCIÓN DE GRASAS y de vitaminas A, D, E y K. Esto ocurre cuando el hígado no produce bien la bilis o no tiene forma de sacarla hasta el intestino que es donde actúa para que se puedan absorber las grasas de los alimentos.
  4. PRESENCIA DE MORADOS EN LA PIEL O SANGRADOS en las mucosas sin una lesión desencadenante. La razón es que este órgano es crucial para mantener el equilibrio de la coagulación.

EN CONCLUSIÓN, ES MUY IMPORTANTE ACLARAR QUE NO EXISTEN REMEDIOS CASEROS, NATURALES, DESINTOXICANTES, NI DESINFLAMATORIOS PARA EL HÍGADO, tampoco limpiadores o energizantes para este órgano. El diagnóstico y manejo de las enfermedades hepáticas siempre debe realizarse por personal especializado, puede requerir cambios dirigidos en algunos alimentos, medicamentos, uso de tecnologías e imágenes y hasta procedimientos quirúrgicos. Es importante recibir atención, el hígado además de trabajar mucho responde bien a los tratamientos bien hechos, a tiempo, con adecuada adherencia cuando son crónicos, en su mayoría, dan buenos resultados.