si el hígado se enferma1

Por: Juan Ignacio Marín | Médico hepatólogo

Cuando se habla de hepatitis las causas son múltiples, lo más importante es detectar a tiempo la enfermedad y comenzar el tratamiento de manera oportuna para evitar complicaciones irreversibles. Tomen nota.

La hepatitis viral es una inflamación del hígado ocasionada por diferentes tipos de virus, específicamente, los hepatotropos que tienen su ciclo de vida en el hígado y se clasifican de la A a la E, es decir, hepatitis A, B, C, D y E. Si bien todos ellos causan la enfermedad, difieren en su forma de transmisión, duración, prevención, diagnóstico y tratamiento.

Las hepatitis virales ocasionan en el mundo alrededor de 1,4 millones de muertes al año y, aproximadamente, 500 millones de personas las padecen. Se calcula, además, que el 75% de los casos de cirrosis hepática y de cáncer de hígado son atribuidos, por ejemplo, a la infección crónica por los virus de las hepatitis B y C. Por su parte, en Colombia, se reportan al año más de 2 mil casos nuevos de hepatitis A, más de 2 mil casos nuevos de hepatitis B y más de 200 casos nuevos de infección por hepatitis C.

¿Cómo se transmiten?

En el caso de la A y la E se dan por contacto con alimentos o agua contaminada con las heces de una persona infectada. Sin embargo, la E también puede contraerse mediante el consumo de carnes mal cocidas, entre ellas cerdo, venado o mariscos.

Cuando se trata de hepatitis B, C y D la transmisión se da por contacto con la sangre de una persona infectada. Aunque la B y la D también pueden transmitirse por contacto con otros líquidos corporales, incluso, al compartir agujas para administrarse drogas o al tener relaciones sexuales sin protección.

Síntomas y tratamiento

Los virus de las hepatitis A y E, generalmente, causan infecciones de corta duración y, a su vez, provocan fiebre, dolor abdominal debajo de la parrilla costal derecha e ictericia (coloración amarilla de la piel).

Cuando se trata de las hepatitis B, C y D las infecciones son de larga duración, se tornan crónicas cuando el cuerpo no puede combatir el virus y, por lo tanto, no desaparece. Hay que aclarar, que la hepatitis crónica puede provocar complicaciones como cirrosis y cáncer de hígado.

Finalmente, el diagnóstico y el tratamiento temprano de la hepatitis crónica pueden curar al paciente y prevenir o reducir las probabilidades de tener dichas complicaciones. Por fortuna, en Colombia ya se disponen de tratamientos efectivos para la hepatitis crónica B y C.