Ante la sospecha

Por: Martha Ligia Tobón | Jefe Departamento de Psicología

Detectar a tiempo los casos de violencia física y sexual en los más pequeños, es el objetivo del Grupo de Atención a Infancia y Adolescencia del Hospital. Se enciende el radar.

La vulnerabilidad de niños y adolescentes frente a este tipo de situaciones cada vez es más evidente en la ciudad, el país y el mundo, así que proteger es el llamado de padres y adultos para disminuir el número de casos y, por supuesto, denunciar. En consonancia con el tema, el Hospital Pablo Tobón Uribe hace más de dos décadas creó el Grupo de Atención a Infancia y Adolescencia con el único propósito de encender las alarmas y activar rutas de atención oportunas cuando haya sospecha de un caso de maltrato o abuso en menores.

Trabajo articulado

Si bien el objetivo de este grupo es la detección de factores de riesgo para maltrato físico, psicológico o de abuso sexual en niños y adolescentes que llegan al Hospital, a través de los años se ha logrado el trabajo colaborativo con otras instituciones como FAN, Jugar para Sanar, ICBF y CAIVAS, con el propósito de ofrecer atención integral al paciente y su familia.

En cada caso, el proceso se activa por parte del médico pediatra cuando en su evaluación encuentra un posible indicio de violencia o maltrato, de ahí se genera la orden de valoración por trabajo social y psicología que, siguiendo el protocolo, incluye exámenes de laboratorio y otras pruebas según la especificidad de cada paciente. Una vez están listos los resultados clínicos de todas las evaluaciones, inicia el manejo médico correspondiente y por consenso del grupo, se define si el caso debe ser notificado a instancias legales o direccionarlo para apoyo y seguimiento a otras instituciones de corte social. Cuando requiere continuidad en la atención en salud, el asegurador es informado para dar trámite al proceso iniciado en el Hospital.

Evaluación integral

Eso es lo que hace especial a este grupo. La valoración física, emocional y social tanto del paciente como de su familia permite articular todos los esfuerzos con instituciones legales y entes competentes, e involucrar las partes implicadas. Adicionalmente, el compromiso académico y el rigor con la actualización permanente en el tema hacen que el HPTU aporte su experiencia y conocimiento a otros grupos e instituciones que buscan trabajar en la protección de la infancia.

El origen

El Grupo de Atención a Infancia y Adolescencia del Hospital Pablo Tobón Uribe nació en 1993 cuando un desenlace fatal que cobró la vida de una paciente motivó a la institución a reflexionar sobre este tipo de casos. Para ese año, el HPTU atendió a una menor que, luego del alta, debió ser remitida a otro hospital de alta complejidad y allí falleció, producto de las lesiones que presentaba. Esta preocupación compartida por pediatría, trabajo social y psicología motivó la creación de un grupo que identificara los riesgos y condiciones de vulnerabilidad en los menores, con el propósito de asumir conductas proactivas y articularse con instancias legales para proteger a estos pacientes. A través de los años, han pasado numerosos profesionales de áreas médicas y paramédicas, que han aportado al trabajo del grupo y se han convertido en multiplicadores de esta tarea en otros espacios.