Una especialidad que se reinventa

Por: José Jaime Correa O | Médico urólogo oncólogo

Al igual que otras áreas de la medicina, esta ha sufrido cambios sustanciales en los últimos años, entre ellos, la necesidad de que el especialista se enfoque en un campo más preciso.

El futuro muestra que la población mundial cada vez será más vieja, esta es una realidad inminente. De acuerdo con cifras de la Organización Mundial de la Salud, OMS, para el año 2050 el 22% de los habitantes en el mundo serán mayores de 60 años. Todo esto se traduce en un impacto claro de enfermedad, pues se sabe que, a mayor edad, se incrementa el riesgo de desarrollar patologías y, por supuesto, la urología no es ajena a este fenómeno.

Así las cosas, en el futuro, esta especialidad deberá contar no solo con el grupo de expertos, sino con otros médicos encargados del manejo de las llamadas comorbilidades, es decir, otras enfermedades o patologías crónicas que el paciente pueda tener, esto con el propósito de optimizar su condición y evitar o disminuir complicaciones.

En definitiva, el urólogo actual se ve enfrentado a un sinnúmero de retos que hacen imperativo su camino hacia alguna de las sub especialidades de esta área: urología pediátrica, urología oncológica (dedicada al tratamiento del cáncer), trasplante renal, andrología, infertilidad masculina, medicina sexual, endourología (tratamiento de cálculos de la vía urinaria y tratamiento mínimamente invasivo de la vía urinaria), urología femenina, urología funcional, neuro urología y urología reconstructiva.

Una disciplina de avanzada

Está claro que en medicina todas las especialidades han innovado en tecnología para prevenir o mejorar las condiciones de vida de los pacientes, pero ¿en qué va la urología? Aquí algunos avances:

1.Miniaturización, láser, endoscopia

La miniaturización de los equipos, los equipos flexibles que permiten llegar a todos los rincones del árbol urinario, la disponibilidad de diferentes tipos de láser y la mínima invasión quirúrgica tienen como resultado recuperación más rápida y menor morbilidad, es decir, menor pérdida sanguínea y menor dolor. La cirugía endoscópica, sin incisiones y utilizando los orificios naturales para extraer cálculos de la vía urinaria, ha logrado que los procedimientos con cirugía abierta, prácticamente, hayan desaparecido.

2.Robots

Más recientemente, la cirugía laparoscópica asistida por robot (cirugía robótica o Da Vinci por la marca más conocida) ha traído ventajas en magnificación y visión tridimensional, mayor rango de movimiento, así como menor diámetro de instrumentos. Todos estos procesos permiten acceder a algunas áreas del cuerpo humano que previamente dependían de grandes incisiones y aumentaban el tiempo de recuperación y de hospitalización. Ahora se sabe que muchas de las cirugías urológicas se realizarán en el futuro utilizando esta herramienta robótica.

3. Imágenes

En urología han sido fundamentales a la hora de tomar de decisiones y definir diagnósticos.

  1. Resonancia magnética multi-paramétrica de la próstata: permite identificar áreas sospechosas de tumor y con este fin dirigir las biopsias de una forma más precisa.
  2. Imágenes de fusión: la fusión de imágenes de resonancia con ecografía es recomendada para la toma de biopsias o tratamiento de zonas prostáticas específicas.
  3. Pet Scan: la tomografía por emisión de positrones con diferentes sustancias ayuda a definir localización de enfermedad maligna de forma temprana.
  4. Marcadores tumorales

Ganando cada vez más terreno en el campo urológico, se está pasando de utilizar el antígeno prostático específico, únicamente, a marcadores con mayor especificidad, esto para identificar pacientes con riesgo de tener cáncer de próstata de mayor agresividad y justificar procedimientos como la biopsia.

Marcadores como 4K (4 KaliKreinas), índice de salud prostática (PHI), PCA3 en orina son herramientas que se utilizarán cada vez más en el futuro. Este tipo de acercamiento a la enfermedad se ha denominado medicina de precisión, donde no se trata la enfermedad de forma general, sino que se trata un paciente de forma individual, buscando maximizar el resultado del tratamiento y conociendo mayores detalles de la enfermedad.

4. Grupo humano

Este aspecto es fundamental en el futuro de la especialidad. El trabajo en equipo y los llamados grupos multidisciplinarios hacen parte de ese norte del quehacer urológico. En este sentido, el hospital y, específicamente, el servicio de urología se ha venido preparando a través del entrenamiento de los urólogos en las diferentes subespecialidades.